Kelly es una pequeña y tranquila población en el estado de Kentucky, Estados Unidos. Se trata de una zona rural con granjas familiares que pasan de padres a hijos por generaciones. La distancia entre las mismas hace que la comunicación sea complicada. Aunque las familias no pueden considerarse como completamente aisladas, es necesario un viaje de varios minutos en automóvil para encontrarse con un vecino y muchos minutos más para dar con un policía.

En una tranquila noche de verano, la familia Sutton sería protagonista de un evento que cambiaría su vida y la de la población para siempre. Los hechos inexplicables de esa noche se convertirían en una leyenda urbana rápidamente y que hasta la actualidad sigue siendo considerada como uno de los grandes misterios de Kentucky.

La noche de los duendes

En agosto de 1955 los Sutton se encontraban en la propiedad familiar disfrutando una relajante velada. Por primera vez en mucho tiempo, los Sutton recibían la visita de sus amigos los Taylor que venían desde el estado de Pensilvania. Ambas familias permanecían en el interior de la casa hasta que Billy Ray Taylor, patriarca de la familia, decidió salir a buscar agua para beber ya que los Sutton no contaban con agua corriente.

Billy caminó hacia la bomba de agua que estaba cerca del borde del bosque, allí se encontró con algo que describió como un disco metálico que despedía luces de los colores del arcoíris. El extraño objeto se mantenía suspendido y emitía extraños sonidos metálicos. Asustado, volvió a la casa corriendo y contó lo que había visto. Nadie mostró particular interés e ignoraron el relato de Billy, creían que se trataba de una broma. Ese sería el inicio de una noche llena de eventos inexplicables.

Alrededor de las 8 de la noche comenzaron a escuchar sonidos metálicos en las afueras de la casa. El perro de los Taylor ladraba con desesperación y terminó por esconderse debajo de la casa, lugar de donde no saldría hasta el día siguiente. Los ruidos continuaban y los patriarcas de ambas familias se decidieron a investigar la procedencia de los mismos. Armados, salieron de la casa para encontrarse con una criatura verde de cabeza ancha y orejas puntiagudas, medía un poco más de 90 centímetros de alto.

Dibujo realizado por los Sutton al ser interrogadosDibujo realizado por los Sutton al ser interrogados

Vienen en paz

La criatura se acercó a los hombres con los brazo en alto en señal de rendición, pero el miedo superaba a Sutton y Taylor por lo que dispararon al invasor. Mientras corrían de vuelta hacia la casa divisaron más criaturas a las que también le dispararon. Ninguna de sus balas logró herirlos y según sus relatos, se escuchaban sonidos mecánicos cuando se suponía que les impactaran las balas.

ilustración de invasión alienígena

De vuelta en la casa, las criaturas se asomaban por las ventanas. En total observaron 15 invasores, pero nunca en grupos de más de tres. Los hombres seguían disparando destruyendo las ventanas y abriendo huecos en las paredes. Los ánimos en la casa se alteraron rápidamente por lo que decidieron que permanecer allí no era una opció. Espantados por las criaturas que seguían apareciendo en la casa, los Sutton y los Taylor manejaron a toda velocidad hacia la estación policial más cercana donde relataron todo lo vivido.

Las autoridades investigan

Los policías reaccionaron de forma incrédula ante el grupo de personas que llegó a la estación totalmente aterrorizados. Lo que contaban era algo fuera de este mundo y aunque en principio no hubo intención de investigar, el miedo del grupo hizo evidente que aquello no se trataba de una broma. Los Sutton no eran la clase de familia que acudía a la policía a menos que fuera necesario.

20 policías llegaron a la granja de los Sutton y lo que encontraron los dejó desconcertados. Aunque no encontraron evidencias de la presencia de las extrañas criaturas, las autoridades concluyeron que en efecto, algo había ocurrido allí. Ambas familias retornaron a la propiedad y alrededor de las dos de la mañana, cuando la policía estaba fuera de la zona, las criaturas regresaron a ver a través de la ventana. Al día siguiente, la fuerza aérea comenzaría una investigación al respecto.

Los resultados de dicha investigación fueron inconclusos o al menos esa es la versión oficial. La creencia es que el cuerpo de investigación de la fuerza aérea dio con algo de otro mundo, pero no lo reportaron para no asustar a los habitantes de aquella pequeña población.

Una historia increíble

Cuando se dieron a conocer los eventos ocurridos en la granja de los Sutton, la opinión pública consideró que se trataba de una artimaña para llamar la atención. Sin embargo, esta teoría fue descartada pues la familia no recibió ningún tipo de recompensa por la historia. Tampoco tenía sentido el que dispararan a las ventanas y paredes de su propia casa.

Entre los testigos se encontraban siete adultos, los investigadores de la fuerza aérea los entrevistaron por separado y todos contaron la misma historia. Cuando se les pidió que dibujaran a las criaturas, los resultados fueron idénticos. Hasta el día de hoy el avistamiento alienígena en la granja de los Sutton sigue siendo un misterio sin resolver.

La familia Sutton ha mantenido a través de los años que el evento fue real y que Lucky Sutton, patriarca de la familia, siguió atormentado por el avistamiento hasta sus últimos instantes. Actualmente en el poblado de Kelly se celebra el Festival Día de los Hombre Verdes en conmemoración al encuentro de los escurridizos alienígenas con los Sutton.

Una nueva visita

El relato de los Sutton sería la primera, pero no la única vez que se ha hablado de una visita alienígena en Kentucky. En 2013 un habitante de un poblado cercano advirtió sobre criaturas que visitaban su casa la cual se encontraba cercana a una mina. Los eventos ocurridos en 2013 se asemejan a los vividos por los Sutton, con la excepción de que en esta ocasión presentaron lo que supuestamente son evidencias fotográficas.

Alarma alienígena

En una serie de cartas enviadas a un periodista, el propietario de la vivienda relataba cómo estas criaturas con bocas sin labios y cabezas alargadas se asomaban en las ventanas de su casa. A pesar de que el hombre presentó la denuncia, las autoridades lo descartaron pues lo consideraban una copia del caso de los Sutton.

En 2017 se espera un eclipse lunar el día 21 de agosto, el mismo día en que los Sutton vieron a los hombrecitos verdes. Según expertos en vida extraterrestre, este eclipse podría crear las condiciones para que nuevamente las extrañas criaturas visiten el poblado de Kelly en Kentucky. Si los hombrecitos verdes repetirán su visita o no, nadie puede predecirlo. Algo está seguro y es que en agosto todos los ojos estarán puestos en este pueblo a la espera de una nueva visita.

 

Autor: Melany Moncada