Los nueve muertos durante el rodaje de El Exorcista (1973)
Esta obra de 1973 es considerada como una de las películas más importantes del género del terror. Ganó su merecida fama como película maldita tras la muerte de 9 personas durante su rodaje. 3 de estas personas perecieron en un misterioso incendio que destruyó los escenarios de filmación. El único espacio que se salvó fue la habitación donde se mantenía la niña poseída. En esa misma habitación fallecería un guardia de seguridad en circunstancias extrañas.Como si no fuera suficiente, durante la filmación lo accidentes eran frecuentes. Actores y miembros del equipo resultaron lesionados y en un par de ocasiones las secuelas de dichas lesiones fueron permanentes.
Brandon Lee en su última película
El Cuervo (1994)
Repetir una escena le costó la vida a Brandon Lee. La joven estrella en ascenso perdió la vida al recibir una herida de bala en el estómago. La secuencia era sencilla, Lee debía entrar al apartamento donde habitaba su personaje y los enemigos que esperaban por él, le dispararían. Debido al descuido del equipo de balística, las balas cargadas se mezclaron con las balas sin pólvora. El resultado fue la muerte del protagonista después de agonizar en un hospital cercano.Todo el incidente quedó grabado, pero el director se encargó personalmente de quemar la cinta. Se consideró detener la producción, pero decidieron terminarla como un homenaje a Brandon.
Escena de Poltergeist (1982)
Poltergeist (1982-88)
Cuenta la leyenda que la maldición comenzó después del uso de huesos humanos durante una escena.La primera en morir sería Dominique Dunne, la actriz de tan solo 21 años tuvo un final trágico meses después del estreno de la primera película. Dunne fue asesinada por su novio en un ataque de celos. En el momento de su muerte, la joven actriz se preparaba para la secuela que no llegaría a grabar.La segunda parte cobraría dos víctimas más, los veteranos Julian Beck y Will Sampson. Aunque ambos fallecieron por razones médicas, se cree que lo de Sampson fue una “venganza del más allá”. El actor realizó un exorcismo al set de filmación tras asegurar que lo habitaban “espíritus malignos”. La última víctima sería Heather O’Rourke quien murió al completar la tercera película, tenía 12 años.
Escena de La Profecía (1976)
La Profecía (1976)
Esta producción registró tal número de accidentes que es considerada la reina de las películas malditas. La mala suerte siguió al equipo por aire y tierra. El avión donde viajaba uno de los actores fue impactado por un rayo, horas más tarde ocurriría lo mismo en el avión donde viajaba el guionista. La avioneta que habían adquirido para el traslado del equipo se estrelló, aunque nadie relacionado con la producción viajaba en esa ocasión.El director y los actores se salvaron en dos ocasiones de ser víctimas de bombas instaladas en un hotel y un restaurante. El encargado de los efectos especiales sufrió un accidente automovilístico donde su prometida terminaría decapitada, esto llamó la atención pues algo similar ocurre en la película.Incluso los animales se vieron afectados por la energía negativa de la producción. Un par de leones que fueron usados en la película mataron a su entrenador. Este incidente en particular desconcertó al equipo.
James Dean y Natalie Wood en Rebelde sin Causa (1955)






















