¡Al rescate del Ourang!
Espantados por el mensaje, la tripulación decide ir en rescate del último sobreviviente del Ourang Medan. Lo que se encuentran es algo salido de una terrible pesadilla. Todos los miembros de la tripulación yacían sobre la cubierta, todos con su mirada hacia el sol. Profundas expresiones de horror distorsionan sus rasgos y sus brazos extendidos indicaban que se rindieron antes de pelear. Incluso el perro del barco había fallecido, pero su expresión sin vida quedó fijada en el gruñido, como si intentara alejar a un enemigo invisible.El último hombre, que probablemente envío el mensaje, pereció junto al comunicador. Poco pudo hacerse por él. Buscando darles un final digno, deciden llevar el barco al puerto más cercano. Su deseo es encontrar algo de paz entre tanto horror y dar con una explicación lógica a semejante evento. Antes de poder ser rescatado, el Ourang se llena de humo desde sus entrañas. La asustada tripulación apenas tiene tiempo de escapar antes de que el barco se encienda en llamas. En pocos segundos el Ourang terminó en el fondo del mar.
Lugar del accidente
El último hombre de pie
Este relato vio la luz por primera vez en Febrero de 1948. La historia estaría dividida en 3 partes, el final de la trilogía se publicaría en el mes de Marzo del mismo año. La versión publicada difiere en algunos detalles de la leyenda. Según la información “oficial”, sí hubo un sobreviviente en el Ourang Medan.Un alemán no identificado logró escapar de los horrores que cobrarían la vida de la tripulación. El hombre consiguió alcanzar las islas Marshall que son parte de Micronesia en el océano pacífico. Allí se encontraría con un grupo de misioneros a quienes les contaría su historia antes de morir. Luego serían estos misioneros quienes se encargaron de difundir la verdad.
Embarcación Silver Star
Una carga mortal
Según el testimonio de los misioneros, el Ourang Medan iba cargado con ácido sulfúrico mal almacenado. Los gases tóxicos serían los responsables de las muertes repentinas de los tripulantes. El traslado ilegal de esta mercancía serviría como explicación para el misterio más grande del incidente. Según los diversos registros, el Ourang Medan jamás existió.Ningún barco cumplía las características descritas por los misioneros y mucho menos se habían registrado para llevar una carga tan peligrosa. Al parecer, el barco partió de un puerto clandestino en China e iba con rumbo a Costa Rica. La nave rápidamente ganó la reputación de barco fantasma gracias a esto. Tampoco existía un registro sobre la embarcación que fue a su rescate.Algunas versiones indican que el Silver Star, un navío norteamericano sería el primero en llegar al rescate del Ourang. Sin embargo, tras una revisión exhaustiva, no se pudo encontrar ningún indicio de intento de rescate en los registros del Silver Star.






















