Seleccionar página

¿Existen los duendes? La historia de estas criaturas

¿Existen los duendes? La historia de estas criaturas

¿No encuentras las llaves en su lugar? ¿Pierdes un libro que estabas leyendo?  ¿Escuchas ruidos extralis por las noches?… todos estos, son síntomas claros de que convives con un pequeño ser. ¿Existen los duendes?… ¿o no?, seguramente muchos piensan que sí pero lo niegan, ¡no vaya a ser que te llamen “loco”!.

En algunas localidades del Perú, se cree mucho en los duendes, seres pequeños, semidesnudos y con el vientre abultado que lo utilizan y lo hacen sonar como si fuera un tambor. Se los conoce con distintos nombres, dependiendo del país de origen. Leprechauns, goblins, pixies, gremlins, gnomos o trasgos. Lo cierto es que los duendes –término que proviene de la expresión “duen de casa” o “dueño de casa”, en referencia a su costumbre de entrometerse en los hogares y encantarlos- han desfilado desde hace siglos por la mitología popular.

Shakespeare y los duendes

Según la mitología celta británica, el rey de los duendes y elfos responde al nombre de Lord Oberón, y se le menciona en Macbeth y demás obras del poeta inglés William Shakespeare. ¿Y cómo dudar de Shakespeare? Uno de los grandes escritores, que entre sus grandes obras, encontramos “sueño de una noche de verano”, historia que se desarrolla en un bosque lleno de duendes y elfos. ¿Si existen los duendes?

La  tradición irlandesa, lugar donde toma mucha más fuerza el origen de estas criaturas, cuenta que San Patricio, el santo patrono de Irlanda, invitó a los paganos celtas a convertirse al cristianismo. Los druidas, los sacerdotes paganos de ese país, temerosos que la fe católica se apoderara de toda la isla, habrían invocado a un grupo de duendes para que fueran a la iglesia de San Patricio a cometer todo tipo de tropelías.

El santo, tras llegar al templo, los expulsó diciéndoles: “En nombre de Dios Todopoderoso yo los expulso, espíritus impuros”, cosa que finalmente consiguió. Desde entonces la imagen del santo es utilizada para ahuyentar a estas criaturas de los hogares.

¿Son Buenos o malos los duendes?

Duendes de jardin
Duendes de jardin

Podríamos decir que los duendes son en general neutrales: son fuerzas de la naturaleza, a las que es posible convertir en aliadas… o en enemigas, dependiendo de nuestro comportamiento y actitud hacia ellas.

Lo cierto es que a algunos tipos de duendes se les ha visto tradicionalmente como malvados y dañinos. Dentro de las principales características, según Esosterismo, encontramos las siguientes:

Gruñones: Son seres bastante gruñones y con mal carácter.

Inteligentes: Estos diminutos seres, se caracterizan por ser sumamente inteligentes,por lo que no existe manera real de engañarles.

Protectores: Si tienes a algún duende viviendo cerca de ti, hay garantía que exista algún poder místico que cuide de tu hogar. Por ello, se cree que la presencia de gnomos en jardines, crea un clima de tranquilidad en la casa donde habitan.

Bromistas: Posiblemente lo hagan sin ningún tipo de mala intención, pero de vez en cuando, mientras dormimos, vemos a tv, cocinamos, puede suceder que bajo extraña circunstancias, nos golpeemos, se nos caiga la comida o despertamos porque sentimos que nos agarran por los pies. Posiblemente un duende este haciendo de las suyas.

Modernamente, sobre todo a la influencia de autores como Tolkien, y ciertas novelas y videojuegos de fantasía medieval, se ha llegado a ver como “malos” a, por ejemplo, goblins y trasgos. En realidad siempre habían sido considerados como neutrales (la palabras goblin y duende significan básicamente lo mismo, pero en distintos idiomas).

¿Dónde viven los duendes?

La mayor parte de testimonios de personas que dicen haber visto o sentido la presencia de algún “duende real” se refiere a los duendes domésticos, pero también pueden tener como hábitat un bosque o algún entorno que se asemeje con áreas verdes.

Los duendes domésticos habitan, como su nombre indica, las casas de las personas, donde su presencia se puede notar por extraños ruidos nocturnos. Desaparecen cosas o las cambian de sitio, las estropean o se arreglan solas como por arte de magia.

La propia palabra duende parece provenir, según el diccionario de la Real Academia Española, de la expresión duen de casa. Es decir, dueño de la casa.

En cuanto a los duendes del bosque, son los que más muestran su afinidad con el elemento tierra. Habitan, no solo bosques, sino también páramos, montes y grutas, o a veces, con menos frecuencia, ríos y arroyos. El alquimista suizo Paracelso se refirió a ellos como gnomos o pigmeos. Decía que tenían la facultad de moverse por la tierra, igual que los peces por el agua, o los pájaros por el aire. Lógicamente, esta clase de duendes es la que más relación tiene con otros seres feéricos de los bosques, como los elfos, las hadas o las ninfas.

Quizás te interese leer: LEYENDAS TENEBROSAS: EL “MONSTRUO DE POPE LICK”

¿Cómo protegernos de los duendes traviesos?

Siempre han existido objetos que protegen las casas, las personas o a los animales de las bromas y ofensas de los duendes. Algunos son traviesos y otros son malvados a los que no hay que tomar a broma. En cada región existen varios trucos para protegerse y a cada clase de duendes les puede afectar un objeto en mayor o menor medida. El elemento más efectivo son los minerales férricos como son el oro, la magnetita, la pirita y el sulfuro de hierro.

Otro objeto sobretodo útil para ponerlo en establos como protección del ganado son las campanas o cencerros, en el caso de los caballos es la herradura de hierro cuyo uso se extendió a la casa de los humanos. Con la entrada del cristianismo se fueron añadiendo objetos protectores como la cruz de ramas de eneldo, el agua bendita, una tijera abierta bajo la almohada etc.

La protección por excelencia son las cruces de hierro y también plantas como los tréboles de cuatro hojas. Otras plantas protectoras son la hierba de San Juan, la verbena roja, la manzanilla, las bayas rojas del espino albar, árboles como el serbal, el saúco.

Lo cierto es que si existen los duendes, como muchos afirman, sin duda son criaturas espirituales, envueltas en una mística indescifrable, que desafían a todo intento de clasificación.

¿Conoces algún tipo interesante de duende? ¿Has visto alguno? En NoAutorizado.com queremos saber tu opinión o historia con estos pequeños seres.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *