El centro de la civilización conocida como micénica-minoica fue, según el arqueólogo Heinrich Schliemann, la Isla de Creta. Las leyendas indican que Creta fue cuna de hombre poderosos como Minos, hijo de Zeus, el gran rey que logró dominar el Mar Egeo y colonizar todas sus islas y por quien se denominaría a su civilización como “minoica”. Fue Minos, también construyó el famoso laberinto, en Knossos, donde el valiente Teseo dominó al Minotauro, hijo no biológico de Minos, mitad hombre y mitad toro, quien escapó con Ariadne, hija también de Minos. Igualmente, Zeus, dios de dioses, según la mitología, nació en Creta.

Así pues, siguiendo el rastro de la mitología, como lo hizo con la legendaria Troya, Schliemann trató de demostrar que la ciudad de Knossos realmente existió. Con ello, probaría también que el origen de los dioses tiene siempre una base real, de tal forma que Minos, Teseo, Zeus y tal vez hasta el mismo Minotauro fueron personajes históricos y no simples personajes de la mitología o de la narrativa, imaginación y creación de Homero.

Palacio de la isla de creta




AL RESCATE DE LA CIUDAD

Las investigaciones arqueológicas para encontrar la ciudad de Knossos comenzaron en 1886, cuando Schliemann llegó a Creta, con el propósito de confirmar sus teorías. Sin embargo, las excavaciones comenzaron hasta 1900, cuando ya había muerto Schliemann y los trabajos pasaron a manos de Arthur Evans, arqueólogo inglés especialista en civilizaciones pre – homéricas.

Las primeras excavaciones descubrieron los primeros restos de un palacio colosal, obra de un arquitecto desconocido y cuya antigüedad se remontaba más allá de mil años antes de la guerra de Troya. El palacio, que parecía no tener fin, estaba construido en forma de un auténtico laberinto, e indudablemente era obra de una civilización muy avanzada. Las excavaciones que estaban previstas para durar poco más de una año, se prolongaron durante mucho más tiempo.

El 13 de abril de 1900, Evans encontró lo que fue el trono de Minos, sitio desde donde gobernó miles de años antes de Cristo. Además que las evidencias revelan que dicho lugar habría sido habitado ya desde el periodo neolítico antiguo, es decir en el año 7 000 a.C.

Durante el gobierno del rey Minos, o sea entre los años 3 000 a 1 450 a.C., es cuando se desarrolla Knossos como una ciudad de gran avance arquitectónica, así mismo gozaba de una gran flota, la primera del Mediterráneo, con los que podía contactar y controlar el comercio con Egipto.

La ciudad de Knossos sufrió varios embates de la naturaleza, el gran palacio fue uno de los mayores perjudicados en cada uno de estos eventos. El palacio, construido hacia el año 2 000 a.C., tuvo su primera caída en el año 1 700 a.C., la reconstrucción fue ordenada unos años después; sin embargo otro terremoto azotó la isla promediando el año 1575 a.C., en aquella oportunidad el palacio se vio daña solo parcialmente por lo que su reparación fue mandada de inmediato.

Ubicación de la isla de creta

LOS TOROS EN KNOSSOS

Evans publicaría en 1901 los primeros hallazgos de su trabajo sobre la civilización Minoica, mencionando también al legendario Minotauro, poniendo al mito en actualidad:

“Una bestia mitad hombre mitad toro que habitaba en un laberinto construido por el arquitecto Dédalos bajo el Palacio del Rey Minos. Cada año, la ciudad de Atenas debía otorgar como tributo de guerra a Minos 7 doncellas y 7 jóvenes y darlos como sacrificio para el Minotauro. Hasta que un año, el héroe ateniense Teseo se enfrentó al Minotauro y lo mató con la espada que Ariadna, hermana de la bestia, le había entregado. Además le dio un ovillo de lana para marcar el camino de vuelta y poder salir del laberinto”, señalaba.

Minotauro de cretaLas excavaciones continuaron, sacando a la luz los más bellos frescos que representaban toros por doquier. Los toros jugaron una parte muy importante en la vida de los cretenses por los que su efigie se encontró en muchos sitios, en paredes, sellos, vasijas, ornatos, etc. Toda esta iconografía viene a avalar la hipótesis de Schliemann acerca de que las figuras mitológicas como el Minotauro tuvieron una base real.

Relacionado con esto tenemos el culto a la tauromaquia, como queda constatado en la infinidad de bellos frescos que cubren los muros del palacio, y donde se pueden apreciar doncellas semidesnudas y bellos mancebos montados en bravos toros. Sin duda, se trata del antecedente más antiguo de las corridas de toros que después proliferarían en la península ibérica.

Laberinto del minotauro




El PALACIO TÉCNICAMENTE PERFECTO

Cada descubrimiento realizado por los arqueólogos resultaba maravilloso. El palacio debió haber sido de gran majestuosidad y gloria, sus paredes decoradas con bellos colores que brillaban al sol; sus habitaciones debieron estas llenas de tesoros incalculables. Las salas de la reina eran alegres, luminosas y bien ventiladas, con paredes cubiertas de bellos ornamentos en oro, cristal y porcelana de un brillante tono verde, de lapislázuli y marfil.

El equipo arqueológico de Evans encontró el palacio estructurado como la distribución de un laberinto, sin embargo, este detalle debería ser tomado con pinzas, pues quien lo describe de esa forma es el propio Evans quien tuvo una gran influencia, en su formación, de la tradición Homérica. Este gran palacio tenía como superficie más o menos unos 20 km2 y contaba con un aproximado de 3 mil habitaciones, pasadizos, antesalas y pasillos en formas de zigzag, que hacen pensar en un laberinto. Los cuartos tenían gran iluminación e inclusos las paredes tenían un sistema de ventilación; se especula que algunos de los edificios llegaron a tener 5 plantas.

Todo el edificio fue concebido baja la idea del lujo y la comodidad, una construcción muy sofisticada para su época. Sus diseños eran perfectos. El cuarto de juegos del rey Minos tenía cristal, marfil, oro y plata. Además contaba con molinos de grano, cuartos para la elaboración de vino y aceite; los baños resultaban espléndidos, con todas las comodidades sanitarias: drenajes, ventiladores, tuberías, suministros de agua y otros adelantos técnicos, difíciles de imaginar miles de años antes de Cristo.

Isla de creta

ARTE, DECORADOS Y ESCRITURA

Por doquier se encontraron vívidas pinturas de gente sonriente gozando de los sofisticados placeres de la vida, como el teatro, los deportes, las fiestas y los banquetes. Las mujeres vestidas con atuendos de gran belleza; los hombres atractivos de cuerpos atléticos. La cretense debió ser una civilización de gran riqueza y cultura provenientes del comercio y la industria. Gozaban además de paz y tranquilidad.

Mención aparte fue el hallazgo en el yacimiento, que hizo Evans, de unas tablillas con inscripciones; unas 3 mil tablillas aproximadamente. Se distinguían entre ellas dos tipos de escritura, por lo tanto hablamos de dos tipos de lengua, la Lineal A y la lineal B; que suponían correspondían a inventarios. Hasta su muerte, Evans, no logró traducir estos idiomas.

Civilización Minoica - Creta

¿RELACIÓN CON LA ATLÁNTIDA?

Resulta sumamente extraña la súbita desaparición de la civilización cretense que construyó un palacio tan perfecto como el de Knossos. Evans supone que fue un terremoto lo que acabo con todo, hipótesis que algunos investigadores de lo insólito han querido asociar con la Atlántida. Es más, el célebre profesor Marinatos, que ha dedicado gran parte de su vida a localizar vestigios de la Atlántida, considera viable esta relación. Sin embargo, otros arqueólogos suponen que fueron las invasiones de Aqueos y otras tribus nómadas provenientes del norte las que definitivamente terminaron con las maravillas de Knossos.

Otro enorme cataclismo golpearía duramente a Knossos en el año 1 450 a.C., un golpe mortal, quizá esa fue la última estocada para la civilización minóica. La erupción brutal del volcán que se situaba en la Isla Tera, actualmente Santorini, ocasionó un tsunami que arrasaría todo Knossos. El cambio climático que se originaría después de esta erupción, provoca que la agricultura no prospere, esto provoca hambruna y acelera la decadencia de la ciudad, finalmente todos abandonan la isla.

Las culturas posteriores, Dorios y romanos, reutilizan los restos de la isla, convirtiéndolos con el pasar de los siglos en una llanura; y es así como lo encuentra Arthur Evans. Arthur llega a la ciudad de Creta en 1894 d.C., él seguía la pista de unos amuletos que había encontrado y comprado en el mercado de Atenas, al llegar al sitio vio que todo era una pampa inmensa e inmediatamente se pone en contacto para poder comprar los terrenos. Luego de varios años de negociaciones y regateos logra comprar los predios iniciando con las excavaciones en el año 1 900 d.C., luego se daría a conocer las revelaciones de aquel misterioso e histórico lugar, remeciendo toda la historia europea, pues se trataba de una civilización mucho más antigua que la griega clásica y la micénica.

¿Qué fue de esa vida de paz, prosperidad y placer? ¿Cómo alcanzó tal grandeza un nivel arquitectónico y elevado? Afortunadamente las investigaciones arqueológicas continúan para revelarnos algún día todos los misterios de esa gran civilización desaparecida y sobre la ciudad de los dioses.

Creta la última isla del Atlantis