Un profesor de la Universidad de Karlsruhe, en Alemania, causó revuelos en el mundo de la ciencia cuando decidió aprovecharse de sus conocimientos sobre zoología para descubrir una nueva especie animal: los “narigudos”. Son seres de tamaño reducido y apariencia de roedor. Lo más significativo es que se desplazan con su nariz en vez de las extremidades comunes.

¿Puede un hombre develar nuevas formas de vida desafiando toda clase de ley impuesta por los científicos? Tal parece que sí, gracias a la gama de información obtenida a través de millones de investigaciones y las colaboraciones de genetistas, biólogos y paleontólogos. Los roedores “narigudos” dieron un duro golpe a la naturaleza, pues son una quimera que se creía imposible, y que, además, subleva todo lo que se pensaba acerca de la creación de nuevas formas de vida.

 

El hallazgo de Skämtkvis

 

La Segunda Guerra Mundial estaba a mediados de su curso cuando Einar Pettersson-Skämtkvist, un militar sueco, capturado por el ejército nipón para que trabajara en proyectos secretos del Estado, escapó de prisión. El país oriental no tardó en darle caza. El oficial no encontró otra manera de escapar más que por vía marítima. Allí, derivando ante la fuerza del mar, naufragó en una isla remota del Océano Pacífico del conjunto llamado Hi-Y-Yi.

Narigudo - roedores

Las islas Hi-Y-YI, donde Skämtkvist naufragó

Tras recuperar la consciencia después del trance sufrido en aguas abiertas, Skämtkvis exploró el lugar, encontrándose con una clase de roedores nunca antes vistos. Se trataba de animales cuyas patas habían quedado totalmente inutilizadas en cuanto al desplazamiento, dado que empleaban para ello sus grandes narices, capaces de soportar todo el peso del cuerpo. Algunos tenían, además, enormes orejas que les permitían volar, desplazándose por cielo y tierra.

Narigudo - roedores

Apuntes de Stümpke

Este hallazgo debía ser investigado inmediatamente por la comunidad científica, por lo que meses después de su escape, al llegar a Alemania tras haber sido rescatado de la isla, buscó quién le creyese. No fue hasta el año 1957 cuando convenció a un grupo de naturalistas para que comenzaran la investigación sobre los Narigudos. Primero ubicó la isla, luego, al reunir el material y el personal necesario, dio inicio a sus estudios.

 

Harald Stümpke y los archipiélagos misteriosos

 

Stümpke fue el científico naturalista que encabezó la investigación acerca de los Narigudos. Viajó hasta las Islas Hi-Yi-Yi, lugar en donde habitaban estos animales según Skämtkvis, encontrándose con la extraña especie animal apena al bajarse del barco. La investigación de Stümpke le permitió escribir una monografía con diferentes dibujos acerca de la anatomía y morfología de estos misteriosos animales, el cual llamó Bau und Leben der Rhinogradentia, “Forma y vida de los Narigudos” en español.

Narigudo - roedoresIlustración de los Narigudos

En su libro, se encuentran descritas más de 26 géneros y 189 especies dentro del orden Rhinogradentia. Adicionalmente, explica las diferentes funciones que tienen sus apéndices nasales, sean para desplazarse o recolectar alimentos. Los narigudos se alimentan mayormente de las frutas e insectos que hay en su ecosistema; sus largas narices les permiten, además, adherirse a las piedras e impulsarse hacia arriba con sus colas, ya que estas son casi tan grandes como su nariz y las usan como punto de apoyo para mantener el equilibrio.

Por otra parte, Stümpke dividió a los narigudos en 14 familias distintas, entre las cuales destacan la familia Monorrhina, que posee una sola nariz, y la Polyrrhina, con varias narices. Su forma de adaptarse a los obstáculos de su habitad fascinaron al naturalista, ya que parecía que su órgano nasal no tenía ningún tipo de limitante.

Narigudo - roedoresRepresentación de un narigudo de la familia Polyrrhina

Lamentablemente su investigación se vio interrumpida a principios de los años 70, cuando una serie de pruebas nucleares hicieron que un terremoto hundiera los 37 archipiélagos en donde habitaban los narigudos. El científico Harold Stümpke fue una víctima más de esta catástrofe natural, por lo que desapareció, junto a la mayoría de sus descubrimientos, en las profundidades del océano.

 

¿Una farsa para la ciencia?

 

La falta de pruebas para asegurar la existencia de los Narigudos ha incomodado a los zoólogos del mundo, al punto en que han parecido encubrir parte de las investigaciones con diversas teorías, alegando que se trata de una conspiración o de un engaño. Así mismo, Gerolf Steiner, profesor de la Universidad de Karlsruhe, quien parecía ser el único con la información acerca de la especie extinta y de las notas del desaparecido naturalista Stümpke, es acusado por esconder las pruebas que podrían determinar la existencia de esta especie.

Narigudo - roedoresEscultura modelada de un Narigudo

Algunos incluso aseguran que Streiner es Harald Stümpke escondido detrás de este pseudonimo. Las sospechas sobre Steiner empezaron cuando hizo pública la existencia del libro sobre los Narigudos, explicándolo en una clase de biología a sus estudiantes con tal de ayudar a imaginar y comprender las maravillas sobre los mecanismos de la evolución biológica. Sin embargo, nunca les dejó acercarse plenamente al libro. Así, sus estudiantes empezaron a sospechar sobre la credibilidad del profesor.

Narigudo - roedores

La representación de algunos Narigudos dan cuenta de posibles híbridos entre otras especies animales

El ocultamiento injustificado del libro, por parte de Steiner, ha puesto en duda su palabra, no obstante, se han publicado muchas re-ediciones de “Forma y vida de los Narigudos”, solo que con la etiqueta “ficción”. Pese a la poca credibilidad del libro, sus publicaciones siempre tratan de conservar la información e ilustraciones originales de Stümpke para así mantener activa la investigación sobre los roedores.

Lamentablemente, cualquier respuesta concreta que puede obtenerse de los Narigudos ha caído en el fondo del mar junto a los archipiélagos de donde se dice que provenía esta especie, y en la tumba de Gerolf Steiner, quien falleció el 14 de agosto de 2009, a sus 101 años de edad.

 

El impacto de los Narigudos en el mundo

 

Reales o no, lo que sí es seguro es que el libro ha causado revuelo en la imaginación tanto de curiosos como de especialistas. La información detallada de estos roedores ha inspirado a múltiples artistas en el ámbito de la música y otros medios audiovisuales. En Japón resultó ser un gran impacto y motivó a la creación de diversas ilustraciones sobre la especie. Incluso hubo una moda alrededor de los narigudos llamada “Rhinogradentia”. Hay que mencionar, además, a la mariposa “Rhinogradentia steineri“, llamada así en honor a Gerolf Steiner y a los Narigudos o Rhinogrades.

Narigudo - roedoresRhinogradentia Steineri

Miembros de la Federación Rusia de Biología Marina afirmaron haber descubierto nuevos seres marinos parecidos a los Narigudos, por lo que hay una mínima posibilidad de confirmar si estos seres de verdad llegaron a existir. Esto deja claro que la naturaleza es un universo que no ha sido totalmente explorado.

Finalmente se cree que, aunque la extinción de esta especie, en caso de que sí existiera, es muy probable, podrían recuperarse restos fósiles que ayuden a estudiar mejor sus características. Los más ambiciosos promueven que el posible descubrimiento de ADN narigudo, haría probable una reconstrucción viva de la especia, es decir, darle vida nuevamente a través de la clonación de células madres.