Una de las primeras imágenes del puente
Overtoun Bridge
El año es 1891, un año de paz. El mundo avanza hacia un mejor mañana. Arthur Conan Doyle publica “Las aventuras de Sherlock Holmes” y Oscar Wilde hace lo propio con “El retrato de Dorian Gray”. En Escocia, Lord Overtoun ha heredado Overtoun House, la propiedad familia. Un año más tarde, ha logrado adquirir la propiedad vecina Garshake. Con el objetivo de facilitar el acceso de los carruajes a su recientemente expandida propiedad, Lord Overtoun ordena la construcción de un puente.La estructura fue terminada en 1895 y se alza 15 metros sobre un riachuelo y rocas. Rápidamente se convierte en el orgullo del propietario. Lo que nadie pudo prever era que el puente se convertiría en un lugar embrujado.
Un perro en el puente de Overtoun
Un salto al vacío
Es 1950, varias décadas han transcurrido desde que Lord Overtoun ordenara la construcción del puente. Las guerras han comenzado y terminado, el mundo sigue avanzando y el puente se convierte en noticia por primera vez desde 1895. La razón deja desconcertados a los habitantes de la región, los informes son confusos, pero la historia es la misma. Un perro ha saltado al vacío muriendo en el acto.Desde el primer incidente registrado, las estadísticas indican que al menos un perro ha saltado anualmente. Solo en 2005 esta cifra se multiplicó con un total de 5 saltos en el primer trimestre de ese año. Se encuentra un patrón, los perros en cuestión son de razas con hocicos largos y los incidentes ocurren en días con cielos despejados. También se nota que los perros solían saltar desde el mismo lugar.1994 se convertiría en otra fecha importante para la localidad. En agosto de ese año, Kevin Moy lanzaría a su hijo de meses de nacido desde el puente para luego intentar suicidarse de la misma forma. El hombre que constantemente era descrito como perturbado, mató a su hijo pues creía que era el anticristo.
Otra vista del puente donde se aprecia Overtoun House
Algo en el aire
Los incidentes en el Overtoun Bridge no pueden seguirse ignorando y una investigación comienza. Expertos en comportamiento canino, veterinarios y científicos se dan cita en el lugar con un objetivo en común, encontrar una explicación lógica. ¿Qué incita a los perros a suicidarse?Al poco tiempo y después de diversos experimentos, se determina que algo en el aire está causando los incidentes. Se señala a los visones que viven en la zona como los responsables. Al parecer, el potente olor de la orina de estos animales es suficiente para enloquecer a los canes. El equipo se da por satisfecho y el misterio por resuelto.La respuesta sería suficiente para algunos, pero muchos la cuestionan. Especialmente después de que, en 2014, un cazador que vivió en la zona por más de 50 años declarara que en ese lugar jamás han visto un visón.
Un visón, roedor originario de Estados Unidos






















