Los mitos y leyendas sobre mujeres misteriosas que salen solo por las noches y que andan vestidas de blanco o negro se han vuelto muy comunes, pero estas mujeres no son humanas, según muchos cuentan esta dama pueden ser cualquier cosa menos eso por la forma que tienen o incluso de cómo andan y hasta de cómo se ven.

Entre los muchos mitos de los más conocidos encontramos al de la Llorona muy conocida en México y en muchos otros países mas, también tenemos a la Dama de Negro, estas dos son las más conocidas, pero existen muchas más como la Dama Enlutada.

La leyenda que hizo famosa a la Dama Enlutada

La historia de la Dama Enlutada se ha escuchado por primera vez en México, si el mismo país de donde también es conocida la Llorona, exactamente en San Luis Potosí; aunque su historia con el de la Llorona suena muy semejante al de la Dama Enlutada, la gente que aseguran haberlas visto dicen que no son las mismas y que entre ellas existen una infinidad de diferencias.

Bueno, la historia exacta o por qué la Dama Enlutada anda en las calles no es exacta o tampoco se sabe lo que ocasiono esto, lo único que se sabe de ella es como la vieron por primera vez y como es que se volvió uno de las leyendas más grandes en todo México.

La pequeña historia nace a partir de un señor, quien cuenta todo lo que le sucedió un día cuando laboraba tranquilamente con su carro, este chofer de taxi al momento de contarlo se le notaba totalmente asustado por lo que le había acontecido ya que es algo que no suele suceder cualquier día.

la dama en el taxi

El chofer quien se identificó como el Señor Morales, cuenta que una madrugada del mes de noviembre, fría y solitaria por ser altas horas de la noche, manejaba el por las calles de San Luis Potosí, exactamente por el norte de la ciudad, paso por la calle en la que se encontraba el panteón del Saucito, sintió un escalofrió al darse cuenta que había una extraña persona que le hacia la parada estando ella ubicada en los antiguos arcos de este lugar.

Por seguir el con su trabajo, hasta el momento, para el normal se detuvo, ahí se dio cuenta que se trataba de una dama que se encontraba vestida de negro; pero eso no era todo se percató que la mujer se acercaba al vehículo sin quitarle la mirada de encima, pero esta mirada era una que no dejaba que el Señor Morales se sienta tranquilo.

La mujer llego al vehículo y se sentó dentro, el taxista se dio cuenta que la dama reflejaba una gran tristeza en su rostro así como en sus ojos y en su voz, la cual era una voz ronca y seca, con la voz en ese estado le dijo al señor Morales que la lleve a un templo que se encontraba en la ciudad, el chofer le dijo que por ser altas horas de la madrugada, 3 de la mañana, era probable que el templo no se encuentre abierto, a esto le respondió la dama que no se preocupe y que la lleve al lugar porque lo único que haría sería rezar y arrodillarse unos minutos por fuera de las puertas de este templo.

Sin más retrasos el señor Morales se dirigió al Templo de San Francisco, por ser las 3 de la mañana llegaron aun con la oscuridad de esas horas, una vez en este lugar la dama Enlutada bajo del vehículo y se dirigió lentamente hasta las puertas del templo, al estar en ese lugar hizo lo que había dicho, se arrodillo y rezo de una forma apurada y después de persignarse volvió al taxi apurada.

la dama rezando en la puerta de los templos

Al volver a subir al taxi la dama Enlutada le pidió que ahora la lleve a la Parroquia de San Miguelito a lo que el chofer pregunto si no era peligroso debido a la hora que era, pero ella insistió en que la lleve ya que haría lo mismo que en el anterior templo, asombrado aun el taxista la llevo al lugar pedido, al llegar sucedió algo parecido a lo que hizo cuando estuvo en el templo San Francisco.

Así fue que el señor Morales llevo a la dama Enlutada a otras cuatro iglesias en las que realizaba el mismo procedimiento, se bajaba del vehículo, llegaba a la puerta de los lugares que visitaba y rezaba y se arrodillaba y salía con rumbo nuevamente al carro sin antes de persignarse.

Después de visitar a las anteriores cuatro iglesias, la dama le pidió con su voz ronca y seca al taxista que solo le faltaba ir a un último lugar, este era el Templo del Señor del Saucito, le explico que era algo que se le había encargado pero que no había podido cumplir anteriormente, al llegar hizo lo mismo que en las iglesias anteriores, llego a la puerta se arrodillo, rezo y regreso al vehículo.

El chofer pregunto a donde la llevaría finalmente ya que había terminado con lo que se le había encargado y ella pidió que la lleve a los mismos antiguos arcos del panteón del Saucito donde la había recogido, al señor Morales esto le pareció extraño porque entendía que podía haberla encontrado ahí, pero por que no pedía que la lleven a su casa, era algo inusual que estaba pasando porque el sabía que el cementerio no se encontraba abierto de ninguna manera.

Al llegar a los arcos del panteón se dio cuenta que la mujer lo volvía a ver de la misma manera que lo vio al momento de abordar el vehículo, aunque tenía una mirada fría la dama Enlutada le dio un sobre cerrado además de una medalla de oro explicando que no contaba con nada de dinero para poder pagarle el servicio que le había pedido pero le dijo que fuera a su casa a cobrarle a su hermano, la dirección estaba escrita dentro del sobre que la mujer le había dado, el chofer finalmente noto que las manos de la dama estaban pálidas además que estaban temblorosas.

El señor Morales no tomo mucho interés en esas características que mostraba la dama Enlutada por que más estaba algo molesto porque no le habían pagado por el servicio que había ofrecido, después de unos segundos viendo los objetos que le había dado esta mujer miro a la parte trasera de su vehículo y se percató que no había nadie, la dama enlutada ya no estaba en el vehículo; al volver la mirada hacia los arcos se dio cuenta que la mujer poco a poco desaparecía en la oscuridad de la noche, además de la espesa neblina que de pronto apareció en el fúnebre lugar.

El señor Morales creyó que por las altas horas de la madrugada había imaginado ver esa situación, ya que es algo extraño que no escucho el golpe de la puerta cuando salió del vehículo, después de pensarlo por un momento volvió ese escalofrío que había sentido al inicio arranco y salió muy nervioso.

la dama desapareciendo en el saucito

Al día siguiente del encuentro con la Dama Enlutada

Después de descansar el taxista despertó y al mirar la antigua medalla que le había dado la dama misteriosa se dio cuenta que esta llevaba algo escrito detrás, el supuso que era el nombre de la dama enlutada ya que decía Socorro, entonces se dispuso ir a buscar al hermano para que le pueda pagar el servicio que había hecho, la mujer también le había dicho que el hermano de esta era licenciado.

Fue a la dirección que le había dado en el sobre, llego a un despacho y toco para ver si estaban ahí, lo dejaron pasar y al encontrarse con el hermano de la dama le conto lo ocurrido la madrugada pasada, el licenciado solo lo escuchaba hablar y se le podía ver lo pasmado que estaba al escucharlo, al entregarle la medalla se sorprendió un poco más porque efectivamente era la medalla de su hermana mayor.

El hermano de la dama enlutada le pago aun confundido y le explico al señor que su hermana Socorro había fallecido meses atrás sin haber cumplido con un encargo que ella había prometido hacer, pero lastimosamente no había podido cumplirla por su repentina muerte.

Según cuenta la leyenda el señor Morales al escuchar lo que le dijo el licenciado quedo aterrorizado cada vez que recordaba esa voz ronca de ultratumba además de esa fría mirada con la que lo veía, esto hizo que el taxista salga del lugar muy asustado y sin aceptar el pago. Se dice también que el taxista falleció poco tiempo después de haberse dado cuenta que se había tocado con una mujer que ya había fallecido, se dice también que el señor Morales habría fallecido a causa de una extraña enfermedad que es muy conocida en México, esta enfermedad es llamada espanto.

La dama enlutada en el saucito

Conociendo esta historia tan trágica, si bien se han reportado más casos de vistas a esta mujer, no se han encontrado aún un patrón de muertos que la puedan haber visto, tampoco se conoce que este espíritu vagabundo tenga el parecido asesino con la Llorona, ya que esta última si se conoce que hace daño a la gente con la que se topa, ahora solo queda en cada uno creer y ser precavido si nos llegáramos a tocar con alguno de estos entes, ya que no sabemos que puede suceder.