Venecia es uno de los destinos turísticos más románticos de Europa. Hay una isla y tiene un misterio: Poveglia. Las parejas se pasean en góndola por las calles de la ciudad y disfrutan de la magia de un lugar salido de un cuento de hadas. La ciudad celebra un carnaval que atrae a miles de turistas anualmente y el festival de cine es uno de los más importantes. Venecia es un sueño, pero lo que nadie sabe es que al norte se encuentra una isla que es considerada toda una pesadilla.La historia de la Isla Poveglia está llena de incógnitas y misterio, pocos conocen su historia, pero es sin duda uno de los lugares más embrujados de Europa. Los venecianos le han dado el nombre de la “isla del no retorno”.

El hospital psiquiátrico cerraría tras el suicidio del director en 1930, quien sería el encargado de las constantes torturas a los pacientes. Aparentemente, el hombre, plagado por la culpa, se lanzó desde el campanario del lugar. A partir de ese momento, la isla cambió de dueño constantemente. El gobierno italiano reclamó la tierra y esta luego sería vendida a un tercero que intentó vivir en la isla. El dueño también abandonaría la isla alegando que era difícil vivir allí, pero dejó un viñedo que en la actualidad sigue existiendo.
NAPOLEÓN
Poveglia fue, desde un principio, un lugar de prácticas inusuales. Se dice que el octógono que antecede a la isla fue utilizado por los soldados ingleses durante las guerras napoleónicas para emboscar comandos franceses. Los prisioneros eran llevados a tierra y quemados vivos.Además, se cree que varios barcos franceses que fueron destruidos todavía descansan en el fondo de la laguna alrededor del octógono.
LA PESTE
Llega el siglo XIV a Europa, es tiempo de Renacimiento. La transformación es hermosa, pero no se mantendrá así por mucho tiempo. La peste llega al continente y arrasa en su avanzada. En Italia los ríos de vino son reemplazados por la suciedad y la desesperación. En Venecia, la gloriosa Venecia, los cadáveres se apilan en las calles. Sin importar donde mires encontrarás el silencioso testimonio de los efectos de la peste.Desesperados, los venecianos con ayuda de la iglesia toman una decisión. Los cuerpos serán llevados a la Isla Poveglia. Allí organizan grandes incineraciones, pero sigue sin ser suficiente. La peste ha cobrado un tercio de la población del continente. En las calles de Venecia se toma otra decisión, los enfermos y aquellos que muestren los síntomas serán llevados a la isla. No importa si siguen vivos, todos terminan en las piras crematorias. El saldo final es de 160 mil personas.
HOSPITAL PSIQUIATRICO
Muchos años pasarían antes de que la isla estuviera completamente desierta. Aunque han pasado cientos de años, los horrores allí vividos siguen presente en la mente de los venecianos. El oleaje todavía lleva restos humanos a la costa, incluso los pescadores evitan llevar a cabo su faena en la zona por miedo a atrapar un hueso humano en sus redes.La isla se ha convertido en una tierra de nadie, desolada y aterrorizada por las almas que allí se quedaron. Los restos han creado una capa sobre el suelo y el núcleo en la isla está formado en su mayoría por restos humanos. Esto no impide que se intente recuperar el lugar, en 1922 se construyó un impresionante hospital psiquiátrico.Los internos fueron los primeros en mencionar los fantasmas. Decían que se veían las almas en pena vagando por la isla y que sus lamentos se escuchaban en los pasillos del hospital. Nadie les creyó pues se trataba de enfermos mentales. Con la construcción del hospital comenzó otro capítulo de terror en la isla. Los pacientes eran sometidos a tratamientos experimentales inhumanos.
El hospital psiquiátrico cerraría tras el suicidio del director en 1930, quien sería el encargado de las constantes torturas a los pacientes. Aparentemente, el hombre, plagado por la culpa, se lanzó desde el campanario del lugar. A partir de ese momento, la isla cambió de dueño constantemente. El gobierno italiano reclamó la tierra y esta luego sería vendida a un tercero que intentó vivir en la isla. El dueño también abandonaría la isla alegando que era difícil vivir allí, pero dejó un viñedo que en la actualidad sigue existiendo.






















