
Gleb Alekseevich poseía el título de Capitán del regimiento de la Guardia Real
Darya Saltikova: Su vida
Tras el fallecimiento, Saltychija heredó la finca de su marido, resguardada por cientos de sirvientes, y todo el patrimonio que este tenía en su haber, lo cual la convirtió en la viuda más adinerada de todo Moscú.Se sostiene que durante los primeros años de viudez, Saltychija no mostró ningún indicio de crueldad. En cambio, se caracterizaba por su personalidad noble y dadivosa, propia de una dama de su alcurnia, haciendo importantes donaciones a iglesias y asilos. Pero el amor volvió a morar en el patio de su corazón, un amor trágico que desembocaría en “el monstruo de la humanidad”, como la tildó Catalina la Grande, tras imputarla por los 38 asesinatos de los que fue oficialmente acusada.
Retrato de Darya Saltykova
Un amor no correspondido
En los albores de su vejez, Darya conoció a Nicolás Tyuchev, un hombre mucho más joven que ella y de quien se enamoró perdidamente. Historiadores afirman que el semblante de la dama cambió totalmente, dejando de lado el perfil melancólico que había llevado consigo durante tantos años después del fallecimiento del capitán Alekseevich. Lo que ignoraba la viuda es que el joven aristócrata estaba prendado, a su vez, de una hermosa dama cuya edad correspondía a la suya, y por quien sería capaz de abandonarlo todo si fuese necesario.
En la imagen: Capitán Nicholas A. Tiutchev y su prometida Objetivos de intento de asesinato ordenado por Darya N. Saltykova

Representación de las torturas que Saltychija infligía a sus sirvientes
La Báthory Rusa
En principio, el escarmiento solo se manifestaba haciéndolos trabajar a deshoras y de manera forzada. Poco a poco, la gravedad de los castigos fue aumentando, llegando a lanzarles agua hirviendo y quemándoles el cabello, también les rompía los huesos y los dejaba morir de hambre y frío, luego de amarrarlos y dejarlos a la intemperie.Debido a estas acciones, Saltychija se ganó el apodo de La Báthory Rusa, dada su similitud con Erzsébet Báthory, La condesa Sangrienta. Algunos comentan que bebía la sangre de las jóvenes asesinadas, aunque jamás hubo una prueba o testimonio fehaciente de este hecho; no obstante, es notorio que todas sus víctimas eran jóvenes, en su mayoría féminas, pues le recordaban el desplante sufrido. A las chicas las castigaba por su juventud y a los chicos por rememorarle el amor no correspondido del capitán Tyuchev.
Representación de las torturas que Saltychija infligía a sus sirvientes
La condena
No fue sino hasta finales del siglo XVIII que Darya Saltikova fue juzgada por los atroces asesinatos cometidos en su finca. Varios campesinos, asustados por las acciones de la aristócrata, acudieron a Catalina La Grande en busca de justicia y protección. Luego de estudiar el caso a profundidad, Catalina accedió a que se iniciara una investigación en contra de Darya, la cual tardó 6 años en arrojar resultados, e implicó la comprobación de 38 asesinatos, según las pruebas recogidas por parte de los agentes.
Retrato de Catalina La Grande






















