Fenómenos Paranormales
Hoia Baciu queda en Transilvania, en el centro de Rumania, cuya localidad es popularmente relacionada con vampiros y otras criaturas mitológicas. El lugar, con sus castillos y pintorescos paisajes se ha convertido en una atracción turística. Entre las zonas más populares se encuentra el conocido Castillo de Drácula, esta construcción sirvió de inspiración para que Bram Stocker escribiera su famosa novela Drácula.
Las historias fantásticas abundan en la región y aunque la mayoría tienen a los no-muertos como sus protagonistas, hay una historia que va ganando popularidad entre los visitantes. Se trata del triángulo de las bermudas de Transilvania, un bosque infernal donde los eventos paranormales abundan y cada vez se pierden más personas.
Hoia Baciu
El bosque de 250 hectáreas es conocido como el triángulo de las Bermudas de Transilvania, aunque su nombre oficial es Hoia Baciu. El origen de su nombre es tan inquietante como los eventos que ocurren en este bosque. Nadie sabe la fecha exacta del primer suceso, pero sí los detalles que causaron conmoción en los poblados cercanos.
Un pastor paseaba cerca del borde del bosque con su rebaño, esta era su ruta habitual la cual había transitado en innumerables ocasiones. Ese día, algo inusual alteró la rutina, una de sus ovejas se apartó del rebaño e marchó hacia el bosque. Decidido a recuperarla, el pastor se internó en las profundidades del bosque con sus trescientas ovejas. Nadie volvió a verlo ni a su rebaño. Se organizaron grupos de búsqueda, pero no se encontraron ni siquiera huellas en el suelo. El pastor había desaparecido, literalmente sin dejar rastro.

Árboles en Hoia Baciu
Tierra de misterio
El bosque ha sido objeto de diversos estudios, no solo los amantes de lo paranormal han mostrado interés en el lugar, científicos de varias universidades del mundo se han dado cita en Hoia Baciu en busca de respuestas. Una de las interrogantes más grandes se dio tras un estudio de la vegetación en la zona.
Plantas de apariencia bizarra y arboles con malformaciones inexplicables son algunos de los ejemplos encontrados en el bosque. Algunos ejemplares fueron llevados a un laboratorio, pero ninguno logró sobrevivir fuera del bosque. También llama la atención un claro en el medio del bosque donde no crece nada. Los estudios de suelo comprobaron que la tierra en ese lugar es normal, sin embargo nada de lo que intentaron plantar logró crecer.
La creencia popular sobre el claro es que se trata de la zona donde los visitantes extraterrestres hacen su descenso a nuestro planeta.

Terreno donde no crece vegetación de ningún tipo en Hoia Baciu
Visitantes de otro mundo
En los años 60’s los alienígenas seguían siendo un tema popular, alrededor del mundo grupos aficionados y programas del gobierno invertían su tiempo en la búsqueda de vida extraterrestre. Mientras en Estados Unidos las investigaciones los llevaron al desierto, en Rumania se centraron en un bosque y no otro que Hoia Baciu. En 1960, el biólogo Alexandru Sift tomó una serie de fotografías donde se podía apreciar claramente un disco de luz flotando en el cielo sobre el bosque.
Un par de años más tarde, en 1968 el técnico militar Emil Barnea llegó a la zona y repitió la hazaña de Sift con una serie de fotografías donde claramente se veía un objeto volando sobre el bosque. Las fotografías atrajeron la atención de una universidad cercana que inmediatamente lanzó una investigación en la zona, la misma se mantiene hasta la actualidad y aunque no han revelado mayores detalles, ha generado especulaciones.
Desde 1970, el bosque se ha convertido en un lugar ideal para la observación de ovnis, pues las luces de tonos naranjas y verdes pueden apreciarse de noche sin la necesidad de equipos. También ha habido reportes de figuras caminando entre la vegetación, pero para esto existen varias teorías.

Imagen capturada por Alexandru Sift
Puerta al otro lado
Las leyendas que se han creado alrededor del bosque se alimentan de los testimonios de los valientes que han entrado y vivido para contarlo. Existe un consenso sobre la sensación experimentada una vez dentro del bosque, los testigos aseguran haber sentido mareos, náuseas, dolores de cabeza, ansiedad y como si algo los estuviera observando de cerca. También se han referido a la inexplicable aparición de erupciones en la piel y quemaduras con formas extrañas.
No sorprendería que existiera una criatura vigilando entre los árboles, se han reportado avistamientos de criaturas humanoides de ojos verdes brillantes. Esto podrían ser alienígenas o algo más ya que los “expertos” sobre el bosque tienen la firme creencia de que Hoia Baciu es de hecho, un portal a otro mundo. Esto explicaría las desapariciones y las criaturas que supuestamente allí habitan.

Perdidos y no encontrados
Las desapariciones son algo común en Hoia Baciu, los números de visitantes que no regresan han ido en aumento debido a la popularidad del lugar. Aunque es fácil perderse en un terreno de ese tamaño, sorprende que no se encuentren rastros de los perdidos.
El caso más popular según los locales es el de una niña de cinco años que vivía cerca del bosque. Una tarde, la niña se encontraba sin supervisión adulta y caminó hacia el bosque, nadie volvió a verla. La familia había perdido la esperanza de reencontrarse con la pequeña, pero cuál sería su sorpresa cuando cinco años después la niña reapareció. Vestía la misma ropa y no había envejecido ni un día, aunque para los locales pasaron cinco años, para ella transcurrieron minutos.
Quienes caminan dentro del bosque experimentan desorientación y en muchos casos pérdida de memoria, lo que les imposibilita el hacer un recuento de lo experimentado dentro del bosque embrujado. Las brújulas se ven afectadas por la energía del lugar y los aparatos electrónicos muestran interferencias cuando son utilizados dentro del bosque.

Desde el más allá
El bosque Hoia Baciu es conocido por sus alienígenas, pero también tiene una abundante población de fantasmas que no puede ser ignorada. Estas apariciones han sido documentadas en video y fotografías. Existen diversas teorías sobre el origen de estos espíritus, una de ellas incluye a Vlad el Empalador, famoso rey que inspiró el famoso vampiro Drácula.
La afición del joven rey por la sangre es conocida, se dice que en diversas ocasiones, Vlad el Empalador abandonó cadáveres en los límites del bosque y también practicó ejecuciones en Hoia Baciu. Algunos van más allá y aseguran que el espíritu del propio Vlad vaga por el bosque buscando sangre.
Otro fantasma popular es el de la novia de Hoia Baciu. Cuenta la leyenda que una joven se encontraba paseando por el bosque junto a su prometido, sin darse cuenta, terminaron tomando caminos separados y jamás volvieron a reunirse. Se dice que el fantasma de la joven vaga por el bosque con su vestido blanco, solo ha sido vista por mujeres y niños pequeños a quienes saluda buscando atraerlos a la profundidad del embrujado bosque.
Autor: Melany Moncada
Tambien te puede interesar: EL BOSQUE AOKIGAHARA, UN LUGAR PERFECTO PARA MORIR
Fenómenos Paranormales
Existen destinos turísticos en este mundo que inspiran sensaciones de aventura, tranquilidad y romance; pero también existen los que, a pesar de su belleza o fama entre turistas, más bien inspiran miedo y una mezcla de curiosidad y respeto por lo desconocido. La llamada “piscina del diablo” es uno de estos escenarios, que bajo la apariencia de su belleza y esplendor natural, ha sido testigo de historias de males ancestrales y horrores modernos.
En este tipo de lugares que parecieran tener vida propia, casi se puede sentir el anhelo de fuerzas extrañas por atraer víctimas a su perdición. Pero ¿qué clase de energía puede impregnar un lugar hasta convertirlo en una zona inhóspita para los intrusos? Normalmente cuando se dice que un lugar esta “maldito” solo hay dos opciones: espíritus vengativos o hechicería antigua.
Más allá del paisaje de la piscina del diablo

La piscina del diablo
A lo largo de la autopista Bruce, a 60 km al sur de Cairns, en el norte de Queensland, Australia, tres arroyos se precipitan desde lo alto del monte Bartle Frere. Serpentean a través de la selva virgen y convergen entre algunas rocas grandes cerca de una ciudad llamada Babinda, formando una piscina de unos 50 metros de profundidad.
Lo que ha llegado a ser conocido como los cantos rodados de Babinda son famosos por las aguas cristalinas de sus arroyos y su característica pintoresca belleza natural que atrae multitudes de turistas al lugar cada año.
Sin embargo, lo que muchos de los fotógrafos, campistas, excursionistas y nadadores que frecuentan el pacífico lugar, suelen ignorar, es que el sitio tiene otro apodo muy intrigante: “La piscina del diablo”. El espacio ha sido temido por los aborígenes de la región durante siglos, quizá con razón, ya que es un lugar lleno de muerte, energías negativas y que tiene una muy oscura reputación.
La leyenda de Oolana

Baile tradicional de la tribu Yidinji
Los nativos de la zona han evitado durante mucho tiempo la piscina natural aparentemente inofensiva debido a una leyenda aborigen particularmente trágica. Según la oscura historia, una vez una mujer joven y hermosa de la tribu Yidinji llamada Oolana se casó con un respetado anciano tribal llamado Waroonoo. Pero luego la joven conoció a un hombre joven y guapo de otra tribu e inició una relación adúltera que la llevó a huir hacia el desierto con su amante.
Desafortunadamente para ella, Waroonoo era un hombre poderoso dentro de su tribu, y envió varios grupos de búsqueda para cazar a la pareja y poner fin a su adulterio. Cuando finalmente fueron rodeados y separados en los cantos rodados de Babinda, se dice que Oolana se arrojó al agua y prefirió ahogarse en vez de enfrentarse a una vida sombría sin su verdadero amor. De acuerdo a la leyenda, su espíritu nunca abandonó el lugar y sigue rondando esas aguas, buscando atraer a hombres jóvenes a una tumba submarina.
Esta leyenda se ha hecho notoria por el hecho de que, a lo largo de los años, un gran número de jóvenes ha muerto misteriosamente en el lugar, y desde 1959 por lo menos 17 personas se han ahogado bajo circunstancias decididamente extrañas.
Muerte y confusión en el paraíso

Oremos por el alma de Pat McGann. Él vino de visita y se quedó para siempre.
En muchos casos se dice que las víctimas son sujetadas y arrastradas hacia el fondo del agua por una fuerza invisible. Según reportes, el lugar es particularmente agresivo hacia los hombres y aquellos que irrespetan la piscina de alguna manera. Como por ejemplo, un joven que visitaba el área y dio una patada a una de las señales, luego se resbaló, cayó en una zona profunda de la piscina y se ahogó.
TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR: JHON TITOR, EL PROFETA VIAJERO DEL TIEMPO
Otras muertes fueron más misteriosas, como la de Peter McGann, de 24 años, quien en 1979 subía una roca, saltó una pequeña brecha y se resbaló cayendo al agua, después de lo cual simplemente desapareció sin dejar rastro. Se necesitaron varios equipos de buzos durante 5 semanas para finalmente encontrar su cuerpo alojado en la oscuridad en el fondo de la piscina. Una placa fue puesta en el lugar en su memoria, con la siguiente leyenda: “Oremos por el alma de Pat McGann. Él vino de visita y se quedó para siempre”.
Otro caso fue el de una pareja joven que fue arrastrada por una inundación repentina en el sitio mientras observaban la vista, la mujer sobrevivió, pero el hombre nunca apareció. Tal vez el relato más reciente y dramático de una muerte en la piscina del diablo es la del marinero de Tasmania James Bennett de 23 años, quien había estado explorando la zona con algunos amigos en 2010.
Manos invisibles en la piscina del diablo

Manos invisibles en la piscina del diablo
El grupo había saltado una valla de seguridad para sentarse al borde de una de las piscinas naturales conocida localmente como la “lavadora”. Según uno de los amigos de James, él joven había estado nadando en una zona tranquila cuando de repente y fue halado violentamente hacia atrás por una “una mano invisible”, que parecía arrastrarlo de vuelta hacia una sección de aguas revueltas al fondo de la piscina.
James alcanzó a agarrar una rama, que se rompió, después de lo cual su cabeza se hundió bajo el agua y sólo la punta de sus dedos sobresalían de la superficie mientras él luchaba con una fuerza invisible para tomar aire. El joven luchaba mientras sus amigos trataban de acercarse y ofrecerle ramas e incluso sus piernas para que se sujetara, pero sus intentos fueron en vano y James terminó hundiéndose en las profundidades.
No sería hasta 3 días más tarde que el cuerpo de James Bennett se encontraría flotando en una sección más tranquila de la corriente. La mayor parte del área de “la lavadora” está ahora cerrada, aunque la localidad constantemente atrae a visitantes curiosos.
Estos trágicos incidentes son tan abundantes que la zona está rodeada de numerosas vallas y señales de alerta establecidas a lo largo de los años para denotar los lugares que son seguros para nadar. ¿Por qué tantas personas se han ahogado repentinamente en estas piscinas en su mayoría de aguas calmadas? la respuesta depende en gran medida de a quién se le pregunte.
La versión oficial vs. La leyenda

Señales de advertencia para visitantes de La piscina del diablo
Los oficiales de policía dicen que todo se debe a las corrientes de agua, las inundaciones repentinas, o a los flujos indomables de aguas que se agitan por la disposición natural de la corriente y las rocas que rodean el lugar. Esto, según ellos, explica la sensación de ser halado por la corriente, pues la fuerza del agua azota al individuo contra las rocas o bajo troncos hundidos, ahogándolos de una manera que posiblemente podría ser interpretada como una especie de fuerza misteriosa e invisible.
La alta oxigenación del agua tampoco favorece a los nadadores, y todo esto hace que las condiciones en las zonas fuera de límites sean difíciles incluso para los nadadores más experimentados. De hecho, incluso los buceadores que han entrado en la piscina para buscar los cuerpos se han encontrado con condiciones desgarradoras, a pesar de que por su seguridad suelen estar atados a rocas en tierra con una cuerda.
Sin embargo, otros apuntan al hecho de que no todas estas muertes fueron resultado de nadar en el lugar. Algunas víctimas simplemente resbalaron y cayeron al agua sin ninguna razón aparente, y todas las víctimas son masculinas; hombres jóvenes, para ser exactos.
Se dice que esto es evidencia de que tal vez la leyenda aborigen acerca de la piscina es verdadera, al menos hasta cierto punto. Además, hay muchos reportes de turistas que han escuchado la voz de una mujer lamentándose por las noches e incluso fotografías de ojos fantasmagóricos, rostros y otras imágenes inexplicables que acechan debajo del agua.
El rostro de la mujer en el agua
Una mujer tomó la siguiente fotografía del lugar en el 2008 en la que afirma haber capturado el rostro amenazante de una mujer que, muchos aseguran es la propia Oolana.

¿Puedes ver el rostro de la mujer?
La “piscina del diablo” es un lugar en el que el mito se entrelaza con historias modernas de fantasmas y extrañas muertes, lo que hace difícil separar realmente lo que es real y lo que es leyenda. Tantas desapariciones y muertes le han otorgado al lugar una atmósfera lúgubre y desconcertante, pero a pesar de esto sigue atrayendo turistas y curiosos de lo paranormal.
Probablemente Oolana descansa en el fondo de la piscina, esperando el más mínimo error para envolver a más víctimas en sus amorosos brazos mortales bajo el agua.
Fenómenos Paranormales, Grandes Curiosidades
La historia está llena de casos de personas que han desaparecido misteriosamente, pero aunque poco común, también hay casos que van a la inversa. La mujer de Isdal. Sí, hay personas que aparecen misteriosamente, sin una identidad conocida y sin pistas de dónde vinieron. ¿Cómo se pueden explicar los casos de estas personas que emergen de la nada y entran en nuestro mundo sin explicación ni indicios de quiénes son, como si nunca hubieran existido?En Noruega, un grupo de investigadores tuvo que plantearse esa pregunta cuando se tropezaron con el caso de una mujer que apareció muerta, sin antecedentes conocidos, sin un asesino, y más importante aún, sin una identidad.El hallazgo del cuerpo
Foto tomada en la escena del crimen el 29 de Noviembre de 1970
El 29 de noviembre de 1970, en el valle de Isdalen, en Bergen, Noruega, también conocido como “Valle de la Muerte”, una mujer no identificada fue encontrada muerta. Un profesor se tropezó con el cuerpo mientras hacía senderismo con sus dos hijas en un remoto camino oscurecido por algunas rocas. La mujer estaba desnuda, y los horrorizados excursionistas pudieron comprobar que el cuerpo estaba parcialmente carbonizado.Alrededor del cadáver se encontraron: una botella de licor vacía, un almuerzo empaquetado, alrededor de una docena de pastillas somníferas y dos botellas llenas de gasolina. La policía descubriría más tarde un pasaporte quemado cerca del cuerpo. Los excursionistas llamaron a la policía de Bergen, y se inició una investigación que se convirtió en uno de los casos criminales más desconcertantes y misteriosos en la historia de Noruega.
Causa de muerte
El lugar donde fue encontrado el cuerpo
La autopsia inicial estableció que la misteriosa mujer había muerto por una combinación de envenenamiento por monóxido de carbono y quemaduras; un análisis de sangre mostró evidencia de que una gran cantidad de píldoras somníferas había sido ingerida antes de la muerte. En el cuello de la mujer había un gran moretón que sugería un trauma por un golpe.Una particularidad del cuerpo es que las huellas dactilares de la mujer habían sido completamente removidas. Sacando de la ecuación ese extraño hecho, el caso parecía ser bastante obvio: una mujer había ido al bosque a suicidarse con somníferos, así de simple. Sin embargo, el misterio no tardó en rodear a la mujer.La policía encontró dos maletas en la estación de trenes de Bergen y pudieron vincularlas con la mujer; el contenido de las mismas era extraño. Todas las huellas dactilares habían sido meticulosa e intencionalmente removidas; al igual que las etiquetas de la ropa.También se encontraron unas lociones no identificada, pues extrañamente, la fecha y el nombre del doctor patrocinante también habían sido removidos. Dentro de un compartimiento escondido en una maleta se encontraron 500 marcos alemanes. También había un espejo roto que contenía huellas dactilares parciales, aunque no fueron suficientes para realizar la identificación de la mujer.Un diario con una serie de códigos y otros objetos como: pelucas, varios anteojos sin prescripción, cucharas de plata y una postal con una foto de un fotógrafo italiano completaban el inventario encontrado. Tratando de identificar a la mujer de Isdal
Otro de los posibles rostros de la mujer
Desconcertados, la policía decidió hacer bosquejos compuestos de cómo creían que la mujer lucía en vida basados en la apariencia de su cadáver. Estos esbozos fueron entregados a varias agencias de noticias y también a la Interpol en varios países, con la esperanza de obtener una idea de quién era la mujer.Se descubrió que la misteriosa dama había estado viajando con nueve alias diferentes; Jenevive Lancia, Claudia Tjelt, Vera Schlosseneck, Claudia Nielsen, Alexia Zarna-Merchez, Vera Jarle, Finella Lorck y Elizabeth Leen Hoywfer, todos eran nombres falsos. Algunos testigos dijeron que la mujer podía hablar en francés, alemán, inglés y el dialecto flamenco.Los extraños códigos que se habían encontrado en su diario fueron descifrados y resultaron ser las coordenadas de los lugares que se sospechaba había visitado, abarcando varias áreas alrededor de Noruega y Europa. El análisis dental del cadáver mostró que se había realizado un trabajo dental en América Latina, aunque esta localización no estaba entre las señaladas por los códigos del diario.En Bergen, la mujer había permanecido en varios hoteles de la zona y había mostrado un comportamiento bastante extraño. Se dijo que era propensa a cambiar de habitación varias veces después de registrarse, y que en un punto insistió en tener una habitación con balcón.Se descubrió que se había identificado como una vendedora ambulante y comerciante de antigüedades, y que el nombre que había utilizado para registrarse era falso.La mujer fue descrita como una atractiva morena de unos 30 años y de unos 164 cm de alto. Los testigos afirmaron que era reservada y no hablaba con nadie. La última vez que la vieron con vida fue cuando salió de la habitación 407 del Hotel Marlin, donde pagó en efectivo y luego tomó un taxi.Sin familia, sin amigos
Maletas y lociones sin identificación
Extrañamente, de todos los testigos que alegaron reconocer a la mujer del dibujo, ni un miembro de su familia, un amigo, un pariente, ni nadie que la conociera personalmente salió a la luz. La persona más cercana que encontraron fue el fotógrafo cuya postal estaba en la maleta de la mujer, quién la había llevado a cenar en el Hotel Alexandra en Loen.Cuando se le preguntó acerca de la identidad de la mujer, el fotógrafo afirmó que ella le había dicho que era de un pequeño pueblo cerca de Johannesburgo, Sudáfrica, y que había dicho muy crípticamente que sólo tenía 6 meses para ver los lugares más hermosos de Noruega. Aunque ciertamente intrigante, esta información finalmente resultaría no ser particularmente útil.
32 años después…
Parte del código encontrado en su diario
El caso se hizo aún más extraño cuando un hombre se presentó diciendo que había visto a la mujer el 24 de noviembre, 5 días antes de que el cuerpo fuera encontrado. El hombre afirmó que había estado de excursión con sus amigos cuando vieron a una mujer extranjera vagando por el bosque. La mujer se comportaba como si estuviera en un estado pánico y llevaba ropa elegante, inapropiada para una caminata al aire libre.Cuando la dama pasó al grupo de excursionistas, el hombre afirmó que ella estuvo a punto de decirles algo, pero lo pensó mejor y siguió su camino; después de lo cual un grupo de sombríos hombres vestidos con abrigos negros, también extranjeros, pasaron aparentemente siguiéndola. Lo que es realmente raro acerca de este relato es que fue dado 32 años después del hallazgo del cuerpo, en el año 2002.Cuando se le preguntó al hombre por qué había esperado tanto tiempo para dar su testimonio, relató que se había puesto en contacto con las autoridades poco después de haber reconocido su rostro gracias a los dibujos de Interpol, pero cuando lo cuestionó la policía le dijeron: “Olvídalo. El caso nunca será resuelto.”¿Suicidio o asesinato?
El caso de la mujer de Isdal nunca fue resuelto, y su identidad sigue siendo un misterio. No existe ninguna evidencia concluyente y nunca hubo un sospechoso por el crimen. Aunque la declaración oficial es que ella se suicidó, el crimen ha creado una gran cantidad de especulación a través de los años en cuanto a la identidad de la mujer e incluso ha sido el tema de varios libros.Una teoría muy popular es que la mujer era una espía, y que tal vez fue asesinada por no querer entregar alguna información clandestina o por la compra de algún material radiactivo. Otra teoría es que fue asesinada por alguien cercano a ella por razones desconocidas, tal vez por celos o por dinero. Hasta el día de hoy, nadie lo sabe con seguridad.¿Quién fue esta misteriosa mujer? ¿De dónde vino y qué quería? ¿Fue un asesinato o un suicidio? El caso sigue siendo tan desconcertante como lo era en 1970. Sin nuevas pistas, sin más pruebas, y sin sospechosos.Ella sigue siendo un enigma sin nombre con un rostro que sólo se conoce por bocetos fantasmas de la policía. El caso sigue inspirando debates y es seguramente uno de los grandes misterios criminales del siglo.Fenómenos Paranormales
El canibalismo es considerado como uno de los actos más atroces que puede cometer un ser humano. Las comunidades del mundo, en su mayoría, reniegan y reprochan este tipo de actos, pues la sola idea de que un hombre pueda matar, preparar e ingerir la carne de otro, genera una repulsión casi indescriptible. En este caso, les presentamos a Korowai.Sin embargo, es necesario aclarar que no siempre se tuvo esta actitud hacia aquellos que practicaban el canibalismo, dado que muchas culturas, desde tiempo remotos, accedían a ella por diferentes motivos. Se cree que ya no existen en la tierra sociedades que engullan carne humana como medio para alimentarse, pero sí se tienen en consideración ciertos rituales de algunas etnias aborígenes que acuden a este ejercicio como parte de su cultura. Ese es el caso de la tribu Korowai, una comunidad nativa de la cordillera de Jayawijaya, en Papúa Nueva Guinea.
Cazadores de la tribu Korowai
Los Korowai se consideran una de las tribus indígenas más fuertes y organizadas conocidas. Habitan en la zona más espesa y remota de la selva, en Indonesia. Allí comulgan con la naturaleza como único vecino cercano, pues están totalmente aislados de cualquier contacto inmediato con la civilización moderna. Esta tribu impresionó al mundo con su habilidad para construir casas en los árboles, hogares donde conviven hasta doces personas, con una separación espacial entre la zona de los hombres y las mujeres. Así mismo, sobre la copa de los árboles se las ingeniaron para hacer fogatas y hasta mantener animales domésticos; toda una hazaña de ingeniería rural.
Edificaciones construidas por la tribu Korowai
La seguridad está más cerca del cielo
La razón por la cual construyen sus casas tan alejadas del suelo, es porque los nativos afirman que en la superficie de la tierra son más propensos a ser atacados por espíritus malévolos, aparte de que así escapan de los animales venenosos que deambulan habitualmente por la maleza. En este sentido, aprovechan las características robustas de los Banyan y Wanbom, árboles sobre los cuales erigen sus construcciones, siendo los más estables para aguantar la considerable cantidad de peso que significa vivir sobre ellos.La principal amenaza de la que huyen los Korowai en las alturas se denomina khakhua. Una especie de ente metafísico que, según los jefes de la tribu, se come a los hombres desde adentro. A esta conclusión llegan cuando el deceso de uno de los integrantes de la familia, sea hombre o mujer, se genera por razones inexplicables. Si el individuo cae enfermo y no se recupera, si es encontrado en la selva sin heridas superficiales o si no posee habilidades básicas de caza y lucha, es considerado como poseído por parte del khakhua.
Nativos preparando los materiales para la construcción de sus casas
Se consiente que hasta 1970, esta etnia estuvo totalmente aislada del mundo moderno; sin embargo, la documentación multimedia más reciente que se tiene de ellos se remonta al año 2006, cuando Paul Raffael, periodista australiano, logró adentrarse hasta lo más recóndito de la selva de Papúa Nueva Guinea, con el fin de conocer más a fondo su vida y costumbres.La anécdota del primer encuentro con los nativos recorrió el mundo entero. Paul fue recibido por los hermanos Kili Kili y Bailom, quienes con algo de suspicacia aceptaron al forastero, pero no sin antes comprobar cuáles eran las verdaderas intenciones del reportero.Ojo por ojo, carne por carne
Cuando Kili Kili se acercó a Paul, el australiano se inmutó. El aborigen llevaba sobre su mano el cráneo de un ex miembro de la tribu que había sido carcomido por khakhua. Éste, con mucho orgullo, le indicó al periodista que tomara el cráneo, para que sintiera el alma de su amigo. Como podría esperarse, Paul titubeó, pero sin más posibilidades accedió a cumplir con las órdenes de Kili Kili. Así se ganó la confianza de los anfitriones, quienes le llevaron hasta las inmediaciones de la tribu.
El cráneo era la prueba fehaciente que llevaba consigo Kili Kili para demostrar que se había comido a un hombre que falleció bajo el despotismo de khakhua. Pero el acto de antropofagia tiene un trasfondo cultural que nada tiene que ver con la idea moderna que se maneja acerca de los sucesos caníbales. Los Korowai consideran que cuando el cuerpo del individuo es tomado por khakhua, el espíritu se come los órganos y queda en reposo dentro de este. De forma que la única manera que encuentran para librar el alma del condenado es comiéndoselo, porque así también liquidan al espíritu.“No comemos humanos, comemos khakhuas”
La tribu afirma que ellos no se nutren de los cuerpos humanos, pues su alimentación se basa en un consumo moderado de animales de caza y vegetales que obtienen de los sembradíos. Argumentan que el ritual solo existe como medio para proteger a los integrantes de las familias, y que en cualquier caso todos los miembros de la comunidad están de acuerdo con la importancia que significa realizar este tipo de ceremonias.Por otra parte, existen ciertos criterios que se toman en cuenta durante la ingesta, entre los cuales destacan que no se comen el cabello, las uñas ni el pene del difunto, tampoco permiten que niños menores de trece años se adhieran al ritual, pues son más vulnerables ante el espíritu.
Integrantes de la tribu Korowai, Papúa Nueva Guinea
Algunos antropólogos han publicado artículos que defienden la integridad de la tribu, afirmando categóricamente que desde hace más de dos décadas los Korowai abandonaron las costumbres caníbales. Esta posición se debe a que se cuenta alrededor de unos tres mil integrantes de la tribu que todavía hacen parte de la comunidad, cuyo resultado podría ser la desaparición total de la etnia en tan solo un par de generaciones.El gobierno de Indonesia no ha tomado parte en este tema, apegado a las legislaciones que rigen en el país, las cuales ofrecen a este tipo de minorías la posibilidad de alejarse de las leyes de la nación siempre y cuando no se extiendan fuera de sus territorios nativos.Unas vacaciones accidentadas
En el 2016 se reportó un incidente en las cercanías de la zona habitada por los Korowai. Matthew Iovane y Michelle Clemens aseguraron que indígenas del lugar los secuestraron. La pareja acusa que fueron desnudados, al tiempo que les vendaban los ojos con su misma ropa. Los rehenes comentaron que los llevaron a un lugar espeluznante, lleno de máscaras y figuras coloridas, en donde los mantuvieron atados por unas horas. En un descuido, ambos lograron escapar y por suerte se encontraron con personas que les brindaron ayuda.
Matthew y Michelle un día antes del incidente
Las autoridades señalaron el suceso como un descuido por parte de los turistas, pues ellos no tenían que haberse adentrado a la selva sin la compañía de un guía. La misma posición tomó el gobierno, asegurando que ese territorio no debe ser explorado por personas que no posean la experiencia y el conocimiento necesario para ello. El evento recordó al desaparecido Michael Rockefeller, de quien no se obtuvieron más pistas tras su expedición científica a Papúa Nueva Guinea, en el año de 1961.